El Poder de la Oración

Al igual que muchos seres humanos, con sus defectos y sus virtudes, a veces, somos demasiado orgullosos para pedir a otros que oren por nosotros.

Por lo tanto, es importante que nos pongamos a reflexionar en cada momento puesto que debemos reconocer nuestras limitaciones y buscar la intervención divina.

Una de las cosas más sabias que podemos hacer cuando nos encontramos en medio de la dificultad es buscar la ayuda de alguien que sepa cómo hablar con Dios, pues debemos entender que el cuerpo de Cristo depende de la cooperación.

Dios nos dará la solución por medio de un profeta fiel, que sea lo bastante humilde para escuchar, y lo bastante sabio para seguir instrucciones.

En este sentido, tenemos que afinar nuestros oídos a la voz de Dios para escucharle. A veces, Él habla por medio de personas que preferiríamos no seguir, y a menudo dice cosas que no esperamos escuchar. Debemos estar en una posición clara para abrir nuestro entendimiento, porque Dios nos dará la solución a todos nuestros problemas, si estamos dispuestos a obedecer sus palabras.

 

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